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Tercer dan — liderazgo y nacimiento de HUMI

Serie editorial · 3.º dan

El día que planté HUMI

Algunas ideas empiezan como disciplina y terminan convirtiéndose en propósito.

El tercer dan representa liderazgo, enseñanza y responsabilidad.

El practicante deja de enfocarse únicamente en su crecimiento personal y comienza a transmitir conocimiento a otras personas.

Aquí el movimiento deja de ser individual.

Mi segunda semilla

Con este grado obtuve oficialmente mi título como profesora.

Por primera vez podía abrir mi propia escuela bajo la supervisión de mi maestro.

Y aunque hacia afuera parecía simplemente otro grado más, emocionalmente algo había cambiado muchísimo dentro de mí.

Competir ya no me llamaba igual.

Llevaba años manteniendo prácticamente el mismo peso, entrenando constantemente, preparando torneos, exigiéndole muchísimo a mi cuerpo.

Y poco a poco empezó a crecer otra idea. Más silenciosa. Más profunda.

La primera semilla importante de mi vida había sido mi cinta blanca.

Esta fue la segunda.

La llamamos HUMI.

Al principio era pequeña. Frágil incluso.

Pero el Taekwondo ya me había enseñado algo importante: las cosas más importantes rara vez empiezan viéndose impresionantes.

Enseñar también transforma

Tercer dan me hizo entender que enseñar no significa solamente corregir técnicas.

Significa acompañar procesos.

Ver cómo alguien inseguro empieza a confiar en sí mismo.

Ver cómo los niños encuentran dirección.

Ver cómo el movimiento transforma personas igual que alguna vez me transformó a mí.

Ahí entendí que el Taekwondo ya no solamente formaba parte de mi identidad. Ahora también formaba parte de mi propósito.

Referencia oficial · canal Kukkiwon

Reflexión final. Enseñar es descubrir que tu historia puede convertirse en el comienzo de alguien más.